Vimos que Iop no se movía para nuestra sorpresa y nos preocupamos por si le había pasado algo, pero tras un sonido de movimientos torpes y unos temblores de tierra, nos dimos cuenta que tras nosotros, la armadura comenzó a reunir más y más almas posesivas, y se dirigía hacia nosotros con una velocidad muy lenta, pero parecía que un solo golpe asestado por sus brazos o sus piernas podía dejarnos realmente heridos.
Rápidamente, del arco de Rin, y a la velocidad del rayo, observamos una flecha que poseía iluminación incandescente que salía disparada hacia la puerta, permitiéndonos ver como esa armadura se dirigía hacia nosotros y custodiaba una puerta que desconocíamos su acceso.
Nuevamente, Sacro fue disparado para la armadura pero, de un solo golpe, lo lanzó hacia nosotros volando, cayendo fuertemente contra el suelo y derramando sangre con el golpe.
Todos allí nos asustamos, pues nuestro
más fuerte explorador y compañero había sido despedido por los aires casi sin
inmutarnos.
Pronto, Iop, aunque quede un poco raro, pensó algo muy inteligente para él, pues lo más inteligente que hizo fue afilar su espada antes de salir.
-Debería lanzar Rin de nuevo esa flecha iluminada de antes- Dijo con voz seria, como dándose más importancia –Pero esta vez tiene que lanzarla hacia la pared, y cuando la armadura mire, escaparnos rápidamente-
Finalmente, Rin volvió a demostrar su capacidad con el arco, iluminó otra flecha y la lanzó hacia la dirección contraria a nosotros, y evidentemente, tal como había dicho Iop, la armadura miró hacia esa dirección.
Corrimos llegando casi exhaustos hasta
la puerta, pero para nuestra sorpresa, no se abriría y, menos mal que activé el
escudo que aprendí hacía poco, pues la armadura volvió a atacarnos y salimos
repelidos hasta cerca de la entrada.
-¡Maldita sea!- Gritaba enfurecido
Iop, pues su plan no había funcionado.
-¡Es...Esperad! –Dijo como pudo Sacro
– ¿Qué es eso? –Dijo señalando una bolsa que se le había caído a Tyma.
-Voy a mirar- Dije convencido de que
podía sernos útil en la circunstancia que vivíamos, y para mi sorpresa, era una
bolsa con pólvora de sus bombas que había dejado para poder escapar.
-Esto… es… ¡Pólvora! –Exclamé- Podemos
volar la puerta si pudiésemos utilizar fuego- Dije rápidamente.
Entonces, Iop comenzó a reírse y vimos, como de sus ojos, brotaba una mirada decidida, con la firme intención de conseguir ser la estrella de esa ocasión y rápidamente nos dijo: -Tengo un plan, Rin, vuelve a lanzar tu flecha incandescente y rápidamente llegaré hasta la puerta y la llenaré de pólvora-
-Entendido- Respondió rápidamente Rin
y comenzó a tensar su arco.
Corriendo, Iop agarró y me quitó de un tirón de mis manos el saco y fue a la velocidad del rayo hasta la puerta al mismo tiempo que la flecha salía propulsada de su arco. Formando una humareda tremenda, terminó de llenar la puerta de pólvora y sonrió como si hubiese conseguido su objetivo… pero no poseíamos ningún artefacto para producir fuego o simplemente, una chispa que incendiara esa pólvora.
Una risa malévola recorrió la sala y nos estremeció hasta tal punto que los oídos nos pitaban.
Esta realmente bien,la historia tiene un gran potencial :)
ResponderEliminarGracias, me alegro de que te guste ^^
EliminarPronto mas :3