El anciano explicó que algo similar
había pasado en una beta lanzada hace 20 años, en la que un joven curandero
consiguió traer la tranquilidad al mundo de Antarta de las garras de un loco
informático que instaló unos controladores de realidad virtual en este juego,
con el fin de controlar las mentes de las personas pero al ser un juego y no
ser una acción de 24 horas, se le fue de las manos y muchas personas fueron cayendo
en coma, pasando años y años sin poder despertarse, puesto que el juego
configuró sus mentes y las borró por completo.
-Esto es algo serio, yo fui uno de los
pocos que sobrevivió a este holocausto- Continuó el viejo.
-Mi amigo era ese curandero, del que
ya no sé nada, la fama se le subió y no pudo con la presión y dejó de jugar. Ya
hace tiempo que no sé nada de él- Dijo con tono un poco desesperanzado.
-Gracias amigo, pero… ¿cómo consiguió
tu amigo salvar el juego?- Le pregunté entusiasmado.