Mucho mas que un juego...(Capítulo 6)

-¿Buscáis ayuda?- Se escuchó una voz un poco siniestra pero infantil- Tengo lo que necesitáis.
Rápidamente, casi sin poderlo ver, bajó del techo una sombra que, poco a poco nos permitió distinguirla. 

Era una persona de pequeña estatura, no tendría más de 10 años, y estaba cubierto por completo por una túnica y un gorro, que estaba tan encasquetado que solo nos permitía ver los ojos brillantes de aquel chico. En su mano portaba una especie de rosario que colgaba desde sus dedos y en la otra, un libro cerrado.

El chico abrió su libro y empezó a realizar unos signos con las manos, como si estuviese formando círculos con sus propias manos. Ante nuestro asombro, de sus dedos empezaron a salir unas llamas de colores muy vivos, que lanzó contra la puerta, provocando un estallido tan fuerte que, los trozos de puerta, quedaron chamuscados y convertidos en ceniza, al mismo tiempo que la armadura quedó desmontada.

-Soy un exorcista- Dijo el chico mientras volvió a salir corriendo y cuando casi se esfumó, dije alto y claro: -El fuego es provocado por la purificación de las almas que habían en esta sala. Dicho esto, debo irme, ya nos encontraremos en otra ocasión- Y se camufló con la oscuridad de la sala.